Días, semanas, meses o años. EL tiempo no cuantifica el amor, el cariño o la amistad, simplemente está ahí, junto a nosotros, el mismo que va demasiado rápido cuando se nos hace tarde, el mismo que va demasiado lento cuando tenemos prisa. Esto solo refleja la imperfección de cualquier magnitud, por exacta que sea. Es es como el amor, hay quien da más, quien da menos, quien llora o quien ría, quien sueña, quien vive.
No hay nada mejor, absolutamente nada. Nada se compara a sentir el calor de la sonrisa del otro en tus propios labios, sentir tan de cerca sus latidos como para poder contarlos, desear tanto estar a su lado que cada momento se quede corto, queriendo parar el tiempo y que esa imagen de los dos no se escape nunca.
Todos lo merecen, pero además deben cuidarlo. La perfección es tan subjetiva como la belleza, cada ser crea su propia definición de ella. Estoy segura de que la mía la vi en ti.

















