No hay forma de entender lo que sucede, de pronto nadie habla, todo el que puede se marcha, decididos, dejan atrás toda una vida para empezar otra desde el principio, como volver a nacer.
No se reconocen a sí mismos. Lo han perdido todo en una única batalla, puede que no la última.
Contemplo la desolación de un pueblo y sin embargo mis manos no son capaces de escribir más de lo que mis ojos pueden contar, pues jamás dejarán de mirar fijamente a aquellos que luchaban por sobrevivir, sin tener nada más a cambio que eso, la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario